Contrastes
Exposición – Contrastes
Tras varios años dedicados a la pintura y después de haber realizado varias exposiciones, en este pasado verano recibí la gran noticia de que era invitada para poder realizar una exposición en la basílica de San Pablo y Santa Felicia de Labiano.
Acepté sin pensármelo dos veces, pues suponía un reto profesional y sobre todo, emocionalmente enorme el presentar mis obras en un lugar que tantas y tantas veces había acudido con mis padres, que eran fieles devotos de Santa Felicia.
El lugar lo conocía perfectamente como feligresa, pero pude comprobar que era completamente diferente para preparar una exposición.
En principio, el entorno era de mi agrado, pues es motivo habitual de mis obras que aparezcan paisajes boscosos típicos como el robledal o el pinar, tierras de pastos y de cultivo, casas solariegas… Pero en el interior de la basílica era algo nuevo y completamente diferente.
Tenía que presentar mis obras en un entorno barroco, presidido por un Retablo Mayor con tres lienzos (Conversión de San Pablo, San Miguel y San Francisco Javier) y la urna de plata y cristal que contienen los restos de Santa Felicia.
En la planta principal los muros se encuentran enlucidos y un coro de madera se alza a los pies de la nave.
Escasa luz natural, complementada por aparatos de luz tenue colocados homogéneamente sobre las paredes y dos capillas con mejor luz natural. En la de la izquierda preside un retablo barroco, en el centro va inscrito un lienzo de San Francisco Javier con libro y crucifijo. En la derecha, hay un retablo dedicado a la Inmaculada Concepción.
En una hornacina se guarda el primitivo ataúd del cuerpo de Santa Felicia de madera lisa policromada datable en el siglo XVI.
La combinación de todos estos elementos con mis pinturas supuso un reto mayor, pues pretendí sacar las máximas posibilidades en su conjunto.
El resultado final fue una exposición entrañable y que seguro estará entre mis favoritas de todas las que pueda realizar en mi vida profesional.

